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Guatemala es un país del Istmo centroamericano cuya ubicación geográfica y geológica, le hace vulnerable a una serie de fenómenos naturales entre ellos: terremotos, huracanes, tormentas, sequías e inundaciones que con el cambio climático llegan con más frecuencia y cada vez más fuertes.

En su más reciente historial se vivieron en 1998 la tormenta tropical Mitch y en 2005 la tormenta Stan, que dejaron muertes, destrucción de viviendas, infraestructura social y las pérdidas de cosechas que para miles de personas representaban el sustento familiar, especialmente en las zonas rurales del país, de las regiones Occidental y oriental.

Hoy nuevamente se vuelven a vivir fenómenos naturales de grandes impactos, primero la erupción del volcán Pacaya, que obligó a evacuar a familias de municipios aledaños del departamento de Escuintla, donde se encuentra el volcán, ubicado a unos 50 kilómetros de la capital guatemalteca. La ceniza provocó el cierre del aeropuerto internacional La Aurora, así como daños menores en las calles de la ciudad capital, sobre todo en alcantarillados y en cultivos de café.

Tras la lluvia de arena, tocó tierra guatemalteca, el 28 de mayo, la tormenta tropical Agatha que afectó fuertemente las zonas dañadas por las tormentas tropicales anteriores.

VULNERABILIDAD AMBIENTAL Y SOCIOECONOMICA

Sería mentira afirmar que la vulnerabilidad de Guatemala es solo ambiental, pues mucho del impacto de los fenómenos naturales si hubiera, podido reducirse si no fuera por: las condiciones de pobreza de más del 60% de la población, especialmente rural; el casi inexistente ordenamiento territorial de poblados y ciudades; un desproporcionado equilibrio entre territorio y población (haciendo aquí referencia a la desigual distribución de la tierra y sus efectos en el aumento de la frontera agrícola y de habitación, en detrimento de la destrucción de bosques y cuencas); la ausencia de una infraestructura adecuada: familiar, comunitaria y del país; la débil presencia del Estado, dada su baja recaudación tributaria (10% PIB), su mal funcionamiento por: corrupción, ineficiencia y su apoyo incondicional a los mega-proyectos que continúan dañando el ambiente: minería, petróleo, entre otros; en lugar de realizar proyectos que atiendan las necesidades vitales de la población y la vulnerabilidad socio-ambiental del país.

Con base a la información de CONRED, los eventos que más dañaron a las comunidades fueron las inundaciones, derrumbes y deslizamientos de tierra; especialmente los departamentos de la Costa Sur, Occidente y Oriente y región central.

http://www.conred.org.gt/incidentes/2010/tormenta-tropical-agatha/Gral-Jun02-2010-A1.jpg/image_view_fullscreen

AYUDAS EMERGENTES

Se está movilizando la ayuda a nivel nacional e internacional en alimentos como arroz, frijol, azúcar, atoles y alimentos procesados. Paquetes de higiene y de limpieza. Pañales y otros insumos básicos e indispensables para la sobrevivencia de las personas. Las comunidades requieren financiamiento para hacer remoción de tierra y reparaciones de vivienda.

Sin duda alguna la seguridad alimentaria se verá afectada en el mediano y largo plazo, pues este tipo de eventos tiene un impacto significativo en sus medios de vida. Las inversiones productivas serán fundamentales.

CANALES DE AYUDA

El gobierno central de Guatemala encabeza la Coordinadora Nacional de Desastres –CONRED- , y ha elaborado un plan de respuesta que está en funcionamiento vía las gobernaciones departamentales.

De igual manera otra forma de ayuda se ha organizado por medio de iglesias y sus centros de servicio.

Las organizaciones comunitarias, sociales campesinas, ONG son también medios para hacer llegar la ayuda.

Lo importante es tejer redes que garanticen de manera pronta y directa la ayuda a las familias damnificadas. Para ello les invitamos a ir agregando direcciones y centros, donde se puede hacer llegar la ayuda y personas e instancias que pueden ayudar.

EXIGENCIAS POR UNA VIDA SEGURA Y DIGNA

La demanda que está realizando las organizaciones sociales dentro de la Alianza por el Desarrollo Rural Integral, por una aplicación real de la política y la aprobación de la ley.

Plataforma Agraria tiene igualmente diversas propuestas por la inversión y recuperación de las economías campesinas.

Cientos de consultas comunitarias, están a la espera de ser avaladas por el ordenamiento jurídico nacional, para que sea respetada su decisión de detener: los proyectos de exploración y explotación minera e hidroeléctrica y continuidad de las concesiones petroleras; que bastante ayudaría su reconocimiento a una menor degradación ambiental.